La historia de la cremallera

La historia de la cremallera

Metálicas, de plástico, de poliéster, espiral, invisibles,… lo cierto es que pocos elementos  que usualmente encontramos en nuestra indumentaria o complementos tienen tanta versatilidad y son tan útiles, pero quién la inventó y por qué ..

La invención de la cremallera se puede adjudicar a dos personas: el estadounidense Whitcomb Judson y el sueco Gideon Sundbäck.

Si bien, el inventor norteamericano fue el primero en diseñar un mecanismo muy similar al que hoy conocemos como cremallera, fue el inventor de Suecia el que realizó el diseño definitivo y que fuese totalmente seguro.

Whitcomb Judson, presentó su patente US 504037-38  en 1893 y fue la primera. Incluía el concepto de dos cadenas de dientes que se abrían o cerraban moviendo una guía entre ellas. Diseñada para zapatos, era pesada e imposible de ser producida en masa con facilidad. Y también mostraba una tendencia a abrirse en los momentos más inoportunos

Por su parte, Gideon Sundback, nacido en Suecia en 1880, llegó a la compañía Hookless Fastener Company recibió todos los derechos en el extranjero de las patentes.

Hasta entonces el trabajo se había basado en la idea de los corchetes y o éxito y decidió probar algo diferente y finalmente presentó la patente US1219881 y GB 12261/1915 el 27 de agosto de 1914.

Patente de la primera cremallera

historia y evolución de la cremallera

A un lado estarían las mordazas y al otro las piezas que encajarían en ellas y un carro las apretaba para cerrarlas o abrirlas pero no acababa de funcionar bien. Las mordazas se desgastaban con facilidad.

Finalmente, una segunda versión de su invento disponía de tiras con dientes iguales a ambos lados que encajaban y se separaban con el movimiento del carro de un lado a otro.

Como las dos tiras eran idénticas e intercambiables, el concepto era susceptible de ser producido en masa, y aunque se mejoró para hacerlo más barato y fácil de construir, era ésta la idea básica de la cremallera.

La compañía tuvo dificultades para llegar a los fabricantes que podrían comprar grandes cantidades de su producto. En la I Guerra Mundial empezó a utilizarse en los trajes de los pilotos y los salvavidas y también para las bolsas de transporte. La compañía Goodrich, dedicada a los productos de goma, entre ellos neumáticos para vehículos de todo tipo, hizo un gran encargo de cremalleras y lanzó al mercado la bota Mystik.

Anuncio publicitario de las primeras cremalleras

Cuando los vendedores dijeron al presidente de Goodrich que el nombre no atraía el interés del público, éste dijo: “Lo que necesitamos es un nombre que sugiera acción…” algo que dramatice cómo la cosa hace zip (en inglés zip significa silbar y zip fastener significa cremallera). Entonces supo que lo había encontrado.

La empresa registró la marca de fábrica “Zip fastener boot” en 1925; la palabra se hizo tan popular que la gente empezó a utilizarlo como nombre, por lo que finalmente perdió su protección. Solo en 1935 se introdujo el uso de la cremallera en las prendas de ropa.

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