Filosofía ZeroWaste en la moda y Miguel Adrover

Filosofía ZeroWaste en la moda y Miguel Adrover

La preocupación por el medio ambiente y por la sostenibilidad económica en todos los sectores es, no ya solo una necesidad económica, sino también una nueva filosofía que debe calar en nuestra conciencia como consumidores, al ser último eslabón en la cadena de distribución y en la de los fabricantes como responsables en origen de aquello que consumimos.

Mucho se ha hablado de la culpa que tiene el desarrollo de los sistemas “low cost” en esta realidad y alguien ha cuantificado que alrededor del 90% de los recursos extraídos de la naturaleza finalizan su vida útil como basura en un período menor de tres meses. Por tanto, se hace urgente cambiar nuestros hábitos de consumo de textiles reciclando o acudiendo al mercado colaborativo en el que dar una mayor vida a nuestras prendas cuando esas han dejado de servir a nuestros intereses.

Entre nuestros diseñadores históricamente comprometidos con esta nueva filosofía tenemos al mítico Miguel Adrover, cuyas opiniones pasamos a contaros.

En el suplemento de El País de hace poco más de un año, concretamente en un artículo fechado el día 29 de marzo, Miguel Adrover afirmaba en respuesta a la pregunta de la periodista Noelia Collado sobre cuál era su opinión sobre los tiempos que vivimos lo siguiente (sic): “Son momentos muy fuertes e imagino que se va a cuestionar también la industria de la moda porque es uno de los sectores más contaminantes y la madre Tierra ha dicho “basta”.

Pero, ¿quién es Miguel Adrover?

Miguel Adrover Barceló nació en Calonge (Mallorca) en 1965. Su primera aproximación al mundo de la moda le vino de un viaje a Londres siendo muy joven y allí tomó contacto con la nueva cultura emergente musical y estilística Punk, New Romantic, etc. A principios de los noventa viviendo y trabajando en Nueva York comenzó su idilio con la moda reciclando prendas y fusionando conceptos hasta convertirse en un prometedor diseñador español en esa ciudad.

Se unió a Douglas Hobb en 1995 para mostrar sus creaciones en la tienda que éste abrió, Horn, en el East Village en la que también se vendían prendas de Alexander MacQueen. Allí se experimentaba con la moda de un modo conceptual como en ningún otro sitio.
Años más tarde en 1999, terminaron su relación comercial y cada uno siguió por su parte en la creación de prendas de mujer. En ese mismo año Miguel Adrover presenta su primera colección con el nombre de “Manaus-Chiapas-NYV” haciendo un guiño a la cultura indígena y sus mujeres fuertes, luchadoras, explotadas.

En su segunda colección al siguiente año, llama la atención de la todopoderosa redactora Jefe del Vogue USA, Anne Wintour y de Cathy Horn, periodista especializada en moda para el New York Times.

Durante algún tiempo presentó de manera continuada sus colecciones en Nueva York financiado por el consorcio Pegasus Apparel Group y el Consejo para los Diseñadores de América le concede el más prestigioso premio Perry Ellis que vienen a ser los Oscar de la Moda. Igualmente la revista Vogue le nombra como el diseñador más vanguardista en sus premios Vogue Fashion.

Miguel Adrover siempre fue un diseñador comprometido con lo ético y lo social. En definitiva, “diferente”. Afirmó en una de sus más conocidas frases aquello de que: “Dicen que tengo un don que puedo coger algo de otra compañía y hacerlo más bonito de lo que era”.

Se retiró a Egipto en busca de su propia identidad y tras comprarse un carro y un caballo trabajaría de taxista en Luxor. Finalmente regresaría a su añorada Mallorca.

La influyente periodista Suzy Menkes se preguntaba en su columna el International Herald Tribune en 2007 cómo era posible que ninguna de las firmas de mayor renombre no buscara su talento.

Miguel Adrover junco a Marc Jacobs pueden considerarse los primeros diseñadores en el uso de la segunda mano. El concepto de trabajo único y no industrializado, la libertad creativa sin imposiciones en la búsqueda de la prenda significativa.

Finaliza su “aventura vital” con la moda y recibe como último galardón en 2018 el Premio Nacional de Diseño del Ministerio de Cultura y Deporte.

En la actualidad reconvertido en su faceta más artística, sigue luchando por dignificar el oficio de la moda sin que esta afecte al medio ambiente.

Para finalizar volveremos al artículo citado en la introducción. En respuesta a la pregunta sobre el ritmo insostenible de la producción industrial, Miguel Adrover responde (sic): “Hay sobrepoblación y sobreconsumo. La gente compra ropa cada fin de semana. Ellos también son culpables de lo que está pasando. Vivimos una situación de emergencia. Se ha perdido el cariño a la ropa. Recuerdo cuando mis abuelos murieron; yo era incapaz de desprenderme de su ropa. La usé en Out of my mind, la última colección que presenté en Nueva York, en 2012.”

Espero que este homenaje a uno de nuestros diseñadores más internacionales sirva para asumir en lo más profundo de nosotros esa filosofía #NoWaste y que cambie nuestra manera de trabajar.

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